Sin medida ni razón…

No sé lo que no sé!

Sí, así como la canción, durante muchos años viví sin “medida ni razón para comer”.
Comía por ansiedad, por rutina, por emociones… pero rara vez por la verdadera necesidad de nutrir mi cuerpo. Nunca me había detenido a pensar en la importancia de una alimentación consciente ni en el valor del autocuidado.

No me culpo por no saberlo. Muchas veces, nuestra forma de comer está conectada a historias, emociones y vacíos que van mucho más allá de la biología. Yo tampoco conocía mi historia, ni sabía quién era o qué necesitaba realmente. Me costaba encontrar dirección y lo único que hacía perfectamente era ceder a los impulsos y a ese hambre constante, que no siempre era de comida.

Si te cuento esto es porque sé que muchas mujeres reales de más de 40, como tú y como yo, hemos pasado noches planeando el “gran comienzo”, tomando fotos del antes, prometiendo que “mañana empiezo mi nueva vida”. ¡Cuánto amor propio e inocencia había en esos intentos! Pero también, cuánta frustración cuando los resultados no llegaban.

Con el tiempo, después de intentos fallidos y mucha autoexploración, descubrí que no se trata de planificar un mes entero perfecto, sino de enfocarme en dar un solo paso cada día. De transformar los grandes retos en pequeños avances. De comprometerme solo por hoy, sin presión, sin culpa, solo eligiendo cuidar de mí misma.

Así nació mi propia fórmula de bienestar: una acción a la vez. Mi meta dejó de ser la perfección y se convirtió en fidelidad a mí misma, en poner mi salud y autoestima en el centro, en celebrar cada pequeño logro.

Lo que un día fue apenas un susurro dentro de mí, hoy es una voz firme: “hoy puedo elegir diferente”. Y esa elección diaria me ha traído la transformación personal que tanto soñé.

Hoy quiero compartirte mi historia porque tu historia también importa. Porque sé lo que es sentir que cuesta empezar, pero también sé lo que se siente dar el primer paso hacia una vida más saludable, más feliz y auténtica.

Si has leído hasta aquí, GRACIAS por permitirte recibir este mensaje de cambio, amor propio y salud integral.
🌷 ¿Te sentiste identificada? Cuéntame en los comentarios o guarda este post como tu primer paso hacia tu mejor versión. ¡Juntas podemos lograrlo!


  • ,

    La tía Pepita…para reír, llorar y reflexionar.

    A todas y cada una de las «Tía Pepita», porque en el fondo: «Somos la misma!!»…                       Primer acto:   El parto de la Pepita…    La Tía Pepita, como se autobautizó la protagonista de estas reflexiones, era una persona normal…que, a los 23 años, habiendo solo estudiado, estudiado…

  • Las medallas que no vemos…

    Pedacitos de mi vida que tal vez puedan ser útiles. Muestro, comparto y regalo las partes que me han servido y las que no, con la esperanza que lleguen a donde han de llegar. Categorías del blog Destacado Instagram

  • El higo de otoño

    Y el poder del agradecimiento. Primer acto… En el pueblo donde vivo, caminando por el campo, se puede apreciar una cantidad sustancial de árboles de higo. En mi infancia, recuerdo a mi madre tratando de hacer crecer una plantita de esta misma fruta con todos los cuidados del…

  • El día que…

    Soñar despierta: mi deporte favorito! Hubo un tiempo en el que moverte era natural, casi mágico. Todos tuvimos esa etapa donde el cuerpo respondía con soltura, donde el aire de la mañana sabía distinto tras una caminata, y la energía vibraba en cada célula. Pero un día, sin…

  • Sin medida ni razón…

    No sé lo que no sé! Sí, así como la canción, durante muchos años viví sin “medida ni razón para comer”.Comía por ansiedad, por rutina, por emociones… pero rara vez por la verdadera necesidad de nutrir mi cuerpo. Nunca me había detenido a pensar en la importancia de…

Comentarios

  1. José Ramos dice:

    Muy bonito todo lo que dices. Muy motivador

  2. José Ramos dice:

    Gracias 🫂 por compartir tus experiencias y tu proceso.

Los comentarios están cerrados.